El proceso de compra de botas de fútbol para niños no difiere demasiado con respecto a las botas para adultos. Sin embargo hay algunas diferencias a tener en cuenta.
En primer lugar es necesario saber el tipo de hierba sobre el que va a jugar el niño. No es lo mismo jugar sobre hierba artificial que sobre hierba natural ni tampoco es lo mismo jugar sobre la calle. Cada tipo de terreno merece un par de botas particular.
Un problema que se tiene al momento de comprar botas para niños es que éstos crecen muy rápido. Por eso, muchos padres deciden comprarles a sus hijos botas muy grandes, con la mira en el futuro. Sin embargo, esto es peligroso: no sólo es un aspecto relacionado con la comodidad sino también con evitar lesiones. Es preferible comprar botas de fútbol más económicas pero que se ajusten al pie del niño.
Si el niño es muy pequeño, hay que prestar mucha atención en la elección de un buen modelo de botas. A una corta edad, los niños pueden verse influenciados por la publicidad y querer un modelo de bota que no les siente bien pero que desean porque lo usa alguno de sus amigos o algún futbolista famoso. De la misma forma que se recomienda a un adulto que priorice las características de las botas por sobre el aspecto estético, esto es mucho más importante en el caso de los niños.
La oferta de botas de fútbol no es tan amplia para los niños como lo es para los adultos. Sin embargo, existen modelos para todo tipo de terreno, como hierba artificial, terreno sintético, césped duro, con tacos de goma o multitacos.